lunes, 6 de diciembre de 2010

¿Quién se ha llevado mi queso? - Parte 6

Al seguir avanzando por el laberinto llegó a una nueva central quesera, pero solamente encontró algunos pedazos de queso y comprendió que si se hubiera movido antes probablemente habría encontrado mas queso del que encontró.
Decidió llevarle unos pedazos de queso a su amigo y empezo a recorrer el laberinto de regreso.  En su camino escribió:

"Cuanto antes se olvida del queso viejo, antes se encuentra el nuevo queso"

Llego a la central quesera y encontró a su amigo allí.  Le ofreció del nuevo queso había encontrado pero su amigo lo rechazó.  El quería su viejo queso de regreso, no probar un nuevo queso.

Entonces decidió volver a la búsqueda y recorrió lugares del laberinto que no conocía.  Y ahora se sentía feliz en la búsqueda del queso, aunque no estaba seguro si encontraría mas queso, ahora sabía que no era el queso lo que lo hacía sentir feliz.  Ahora sabía que el miedo no lo controlaba.
Y decidió escribir nuevamente en la pared:

"Es más seguro buscar en el laberinto que quedarse de brazos cruzados sin queso"

Antes pensaba que el queso no debía moverse de su lugar y que los cambios no eran buenos.  Ahora veía que los cambios constantes son naturales, ya sea que uno los espere o no.  Y los cambios solo lo pueden sorprender a uno si uno no espera que sucedan.

"Las viejas creencias no conducen al nuevo queso"

Sus creencias determinaban la forma en la que actuaba, y ahora que sus creencias habían cambiado, estaba actuando de manera diferente.

"Cuando ves que puedes encontrar nuevo queso y disfrutar de él, cambias de trayectoria"

Al ir pensando en el camino se alegró de haber escrito frases en las paredes en diferentes puntos, porque pensó que le ayudarían a su amigo a seguir el camino correcto.

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Quién se ha llevado mi queso? - Parte 5

La persona que salió del laberinto en busca de nuevo queso aún tenía dudas.  Hacía tanto tiempo que no estaba por allí que todo le parecía desconocido.
Al estar en el laberinto recapacitó en lo que había pasado y llegó a la conclusión de que el queso no había desaparecido repentinamente.

La cantidad de queso iba disminuyendo gradualmente y el último que quedaba ya no sabía tan bien.  Entonces escribió esta frase:

"Huele el queso a menudo para saber cuando empieza a enmohecerse"

El miedo era cada vez mayor, y lo que lo aumentaba era el hecho de que se encontraba solo, y además se preocupaba por su amigo que se había quedado esperando en la central quesera.
Entre todas las confusiones escribió otra frase en la pared para que le sirviera a él como un recordatorio y a su amigo como una señal:

"Avanzar en una dirección nueva ayuda a encontrar un nuevo queso"

El laberinto se vería oscuro y eso aumento su miedo.  ¿Estará vacío? ¿Qué habrá allí adentro? ¿Habrá peligros escondidos?
Se dió cuenta que todos sus miedos no le ayudaban, solo empeoraban las cosas.  Entonces decidió hacer lo que haría si no tuviera miedo: avanzar en una nueva dirección.
Al aventurarse nuevamente se dió cuenta que se sentía libre, tenía confianza en lo que le esperaba, aunque aún no sabía lo que era.

¿Por qué me siento tan bien? - se preguntó.  Y no tardó en darse cuenta por qué se sentía así.
"Cuando dejas atrás el miedo, te sientes libre"

Y con esa sencación de libertad empezó a dibujar en su mente lo que tanto estaba buscando: se veía sentado en medio de muchos de sus quesos favoritos.  Tuvo una visión de lo que encontraría si seguía buscando.
Y mientras más clara era esa visión, más sentía que podía alcanzarla.

"Imaginarse disfrutando del queso nuevo antes incluso de encontrarlo, conduce hacia él"

jueves, 2 de diciembre de 2010

¿Quién se ha llevado mi queso? - Parte 4

Un día uno de ellos empezó a reirse de sí mismo y le dijo al otro: cada día hago las mismas cosas, una y otra vez, y me pregunto por qué la situación no mejora.
Esta persona empezó a darse cuenta que el queso nunca aparecería en ese lugar, y decidió salir nuevamente al laberinto en busca de queso, pero la otra persona se había acomodado más a la situación e intento convencerlo de que salir era peligroso y no tenía la seguridad de que fuera a encontrar mas queso.

Eso lo hizo dudar un momento, pero después pensó en el nuevo queso que podía encontrar, y eso le dió fuerzas para superar el miedo.

"A veces las cosas cambian y nunca vuelven a ser como antes"

Antes de salir escribió un pensamiento en la pared para que su amigo reflexionara en el y para que se animara a salir con él a buscar queso.

"Si no cambias, te extingues"

Al ir avanzando por el laberinto vió hacia atrás y se dió cuenta de la comodidad que estaba dejando y los pensamientos de duda llenaron su mente otra vez.
Volvió a escribir una frase en la pared.

"¿Qué harías si no tuvieras miedo?"

El miedo puede ser bueno cuando te motiva a hacer alguna acción, pero es malo cuando te impide hacer algo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Quién se ha llevado mi queso? - Parte 3

Para las personas el cambio no fue notorio, así como lo fue para los ratones.  Ellos no se dieron cuenta del cambio que fue sucediendo gradualmente, y cuando lo hicieron fue muy tarde.  Lo peor de todo es que no estaban preparados para ese cambio.  La forma en que reaccionaron ellos fue quejarse y hablar sobre lo injusto de la situación.

"Cuanto más importante es el queso para uno, más se desea conservarlo"

Al día siguiente, las personas volvieron a la central quesera con la esperanza de encontrar queso, pero eso era imposible.
Así pasaron un tiempo sin reaccionar, analizando la situación sin encontrar respuestas.  Uno de ellos pensó que no debían analizar tanto la situación y salir a buscar mas queso, pero el otro tenía en su mente que había algún culpable de la situación y que debía averiguar por qué había pasado eso.

Mientras tanto los ratones seguían buscando y explorando el laberinto en busca de nuevas rutas.  Finalmente llegaron a una nueva central quesera llena de queso, era la mayor cantidad de queso que habían visto en sus vidas.

Las personas se basaban en sus creencias y en su experiencia, y tenían miedo de salir a lo desconocido en busca de nuevo queso.  Así que seguían haciendo lo mismo: ir a la central quesera esperando que apareciera queso nuevo, y siempre tenían el mismo resultado: el lugar estaba vacío.

martes, 30 de noviembre de 2010

¿Quién se ha llevado mi queso? - Parte 2

Después de un tiempo, las personas empezaron a cambiar sus costumbres, se levantaban cada vez más tarde, ya no corrían por el laberinto sino que caminaban hacia la central quesera.  Ellos pensaban que de todas formas ya sabían en donde encontrar el queso.  Y cuando llegaban allí se acomodaban a disfrutar del queso que habían encontrado.  Pensaban que ese queso los haría felicies para toda la vida, e hicieron su vida alrededor de la central.

Pensaban que después de haber trabajado tanto por encontrar el queso, ahora merecían disfrutarlo.
Su confianza se convirtió en arrogancia, y eso no les permitió ver lo que estaba ocurriendo.
Al mismo tiempo, los ratones seguían haciendo lo mismo todos los días; recorrían el laberinto, llegaban a la central quesera, revisaban los cambios respecto al día anterior y tomaban el queso necesario.

Un día al llegar se dieron cuenta que ya no había queso en la central quesera, y eso no les sorprendió porque en las revisiones diarias notaron que la cantidad de queso iba disminuyendo.  Los ratones instintivamente supieron que hacer: la situación en la central quesera había cambiado, así que ellos debían cambiar.  Su instinto los llevo de nuevo al laberinto en búsqueda de más queso, como siempre lo hacían.

lunes, 29 de noviembre de 2010

¿Quién se ha llevado mi queso? - Parte 1


El tema principal del libro es el cambio.  Nos muestra como reaccionamos cuando estamos ante una situación que cambia lo que creíamos como constante en nuestras vidas.
Se hace una analogía con el queso, y éste representa cualquier cosa que sea importante para cada uno de nosotros, lo que muchas veces creemos que nos dará felicidad y éxito.

La historia se cuenta a través de cuatro personajes que diariamente se levantaban temprano y corrían a través de un laberinto para ir a buscar queso.  Dos de los personajes son ratones (con cerebro de roedor solo tienen sus instintos como recursos en la búsqueda del queso) y los otros dos son personas del tamaño de ratones (tienen cerebros más desarrollados, pero también estan llenos de percepciones y creencias para buscar un tipo de queso que ellos creían los haría felices y triunfadores).

Los dos grupos utilizaban métodos distintos para buscar el queso:

  • Los ratones usaban el método del tanteo: si llegaban a un pasillo y éste estaba vacío, daban la vuelta y seguían buscando
  • Las personas se basaban en su capacidad de pensar y aprender de experiencias pasadas

Sin importar el método utilizado, los cuatro llegaron a lo que tanto buscaban: una central quesera, algo así como una gran bodega en donde había mucho queso.
Desde ese día los cuatro se levantaban temprano y se dirigían directamente a la central quesera a disfrutar del queso que habían encontrado.

Continuará...

viernes, 26 de noviembre de 2010

Hábito #7: Afilar la sierra

Este hábito habla de principios de autorrenovación equilibrada.
La renovación indica que debemos deternos un momento para recobrarnos a nosotros mismos.
Se hace la analogía de afilar la sierra ya que las sierras van perdiendo su filo con el uso, y cuando lo pierden es mas difícil que cumplan con su función (aserrar), entonces es necesario tomar un tiempo para afilarla y que el ritmo de trabajo vuelva a ser como era inicialmente.

Se definen cuatro dimensiones dentro de la naturaleza de cada persona que deben ser renovadas:

  • La física.  Cuidar de nuestro cuerpo físico comiendo el tipo correcto de alimentos, descansando lo suficiente y haciendo ejercicio con regularidad
  • La espiritual.  Es nuestro núcleo, nuestro centro, el compromiso con nuestro sistema de valores.  Para cada persona puede representar realizar diferentes actividades relacionadas con su propia espiritualidad
  • La mental.  Tener una educación formal, lectura, pensamiento analítico y profundo, exploración de nuevos temas
  • La social / emocional.  Desarrollar nuestra vida social en relación a otras personas.  Podemos practicar los hábitos de la victoria pública (4, 5 y 6) para afilar nuestra dimensión emocional o social


Es importante mencionar que las actividades de renovación caen en el cuadrante II, y por lo tanto debemos dedicarle tiempo antes de que se conviertan en algo urgente.
También debemos buscar renovarnos equilibradamente, es decir, afilar las cuatro dimensiones en la misma medida.