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jueves, 6 de junio de 2013

La vaca


Cuenta una antigua historia sobre un sabio que quería enseñarle a su discípulo una lección sobre acomodamiento.
Para ello lo llevo a el pueblo más pobre que pudo encontrar, y lo recorrieron completamente hasta encontrar la casa más sencilla del lugar.  Una casa que estaba a punto de caerse.
Los dos viajeros se acercaron y a su encuentro salió el dueño de la casa, con ropas sucias y rotas, y el sabio le preguntó si podían alojarse en su casa por esa noche.
El dueño acepto gustosamente, a pesar de que ellos notaron que esa familia no tenía muchos recursos.
Los pocos alimentos que tenían los compartieron en la cena con el sabio y su discípulo.
El sabio notó que la vida de esa familia giraba alrededor de algo en especial: su vaca.  El dueño les contó sobre cómo la vaca era su medio para mantenerse, y por eso se aseguraban que la vaca estuviera bien.
La vaca era la diferencia entre ésta familia y muchas otras familias pobres del lugar.  Al menos ellos tenían el sustento que les proveía la vaca.
Al día siguiente, el sabio y su discípulo se levantaron temprano y fueron a ver al animal que era sustento de la familia.  El sabio le dijo que aprendería la lección que había salido a buscar, sacó un cuchillo y en un rápido movimiento le corto el cuello al animal que cayó instantáneamente.  El discípulo no podía creerlo.  Pensó en la penosa situación de la familia teniendo a la vaca, y en cómo se complicaría mucho más sin ella.  Los dos viajeros se fueron antes de que la familia se levantara, pero el discípulo no podía dejar de pensar en el acto del que había sido cómplice.

Al transcurrir el tiempo el sabio le dijo a su discípulo que irían de viaje nuevamente, a buscar a la familia que fue hospitalaria con ellos tiempo atrás.  El discípulo al que le costó tanto tiempo olvidar aquella situación volvía a tener los pensamientos sobre el destino de la familia.  Pensaba que sin la vaca no habrían sobrevivido.
Llegaron al mismo pueblo y buscaron por todos lados aquella casa sencilla en la que se hospedaron pero no la pudieron encontrar.  El discípulo pensó que tal vez al no tener su fuente de ingresos, la familia tuvo que vender el lugar e irse.  De pronto, frente a una gran casa dentro de ese pueblo pobre salió el mismo señor que fue hospitalario con ellos hace algún tiempo, solo que estaba diferente.  Ahora tenía buenas ropas y la casa en la que vivían no era ni la sombra de la pobre casa que tenía antes.  Amablemente los invito a quedarse a comer, y les contó la historia sobre cómo llego a superarse de esa forma.

"Casualmente, el día que ustedes partieron, alguien mato a nuestra vaca, tal vez lo hicieron por envidia.  Al inicio pensamos que no podríamos vivir sin ella, ya que nos brindaba lo que necesitábamos para sobrevivir, sin embargo al pasar el tiempo nos dimos cuenta que si no hacíamos nada, en realidad no podríamos vivir.  Limpiamos nuestro patio trasero y empezamos a sembrar verduras.  Primero solo producíamos lo suficiente para nosotros, pero después nos dimos cuenta que teníamos sobrantes y empezamos a venderlos en el mercado.  Con las ganancias que obtuvimos compramos otros dos terrenos que fuimos utilizando para tener más cosechas, y de esa forma empezamos a vender en los pueblos cercanos.  Y pensar que todo esto fue gracias a que ya no teníamos a nuestra vaca"
El discípulo finalmente comprendió la lección que le quería enseñar su maestro.  Muchas veces tenemos una "vaca" que no permite que avancemos o que crezcamos.  Nos ata a una vida de acomodamiento de la que no queremos o no podemos salir, y necesitamos deshacernos de esa vaca para superarnos.

Así que, ¿cuál es la vaca que no te permite alcanzar tu máximo potencial?

martes, 24 de abril de 2012

La vida es para participar


Kathrine Switzer es conocida como la primera mujer que corrió de manera oficial la Maratón de Boston.
Fue precursora para que las mujeres fueran aceptadas en la competición.
Cuando tenía doce años quería ser porrista, ya que como muchas otras creía que al serlo obtendría popularidad con los chicos.
Al contarle a su papá sobre su deseo de ser porrista el respondió "Tu no quieres ser porrista. Eso es tonto. La vida es para participar, no para ser espectador". Deberías practicar un deporte y que las personas te hagan porras a ti.
Siempre creyó que una niña podía hacer lo mismo que un niño, así que tomo el consejo de su padre, además su madre fue un ejemplo de todo lo que una mujer puede hacer.
Empezó a practicar el hockey de campo, y al mismo tiempo entrenaba corriendo una milla, ya que era una forma de ganar resistencia. Pero con el tiempo empezó a aumentar las distancias a medida que su amor por la carrera crecía.
Su primer obstáculo en competiciones se presentó cuando el entrenador de atletismo del equipo de hombres le pidió que participara, ya que les faltaba un miembro en el equipo. Esto causó reacciones algunas de apoyo, pero la mayoría se oponían a una igualdad atlética entre hombres y mujeres.
El día de la competencia aprendió una valiosa lección, y fue que no era juzgada por su habilidad atlética, sino por ser mujer.

En la universidad, correr pasó de ser su arma secreta de entrenamiento a su primer amor. De acuerdo a las reglas, no podía participar oficialmente, pero si podía entrenar con el equipo. Allí conoció a Arnie Briggs, quién participó en la maratón de Boston durante 15 ediciones, y decidió ayudarla a entrenar.
Un día decidió participar en la maratón de Boston, a pesar de que su entrenador le dijo que las mujeres no eran capaces de correr 26.2 millas, aunque le dijo que si ella lo lograba antes, él personalmente la llevaría a Boston.
Finalmente lo logró, y al día siguiente se presentó su entrenador con el formulario de inscripción. Otros estudiantes también se inscribieron, además de su novio Tom Miller.
Ella firmó como K.V. Switzer, ya que desde pequeña quiso ser escritora y los escritores famosos de su época firmaban de esa forma.

El día de la carrera fue horrible. Había nieve, viento y mucho frío. Kathrine llevaba ropas viejas, ya que Arnie le dijo que después de entrar en calor simplemente las dejarían tiradas. Mientras se colocaba el número, otros corredores notaron que era una mujer compitiendo, y se mostraron emocionados y brindando su apoyo.
Las personas al notar que era una mujer en la carrera la felicitaban. Incluso uno de los co-directores de la carrera la llevo al sector de salida.
Detrás del grupo iba un bus que llevaba periodistas y a los co-directores de la carrera, entre ellos Jock Semple. Los fotógrafos al percatarse decían "Hay una chica en la carrera" y se colocaban en frente para tomar fotos. Durante la carrera no intentaba disfrazar que fuera una mujer, incluso estaba tan orgullosa de ella misma que usaba lápiz labial. Los periodistas molestaron a Jock diciéndole que una mujer se había infiltrado en la carrera. Jock era conocido por su temperamento violento, y después de todas las bromas salto del bus y fue tras Kathrine. Cuando logró tomarla por el hombro le gritó "sal de mi carrera y devuélveme el número que llevas". Sus amigos intentaron ayudarla, y fue hasta que su novio la ayudo que pudo liberarse. Arnie la miro y le dijo "Corre lo mas rápido que puedas", y ella lo hizo. Su tiempo fue registrado como no oficial, pero fue de 4 horas y 20 minutos.

Después de la experiencia, decidió ayudar a que otras mujeres que quisieran correr, no tuvieran que pasar por situaciones similares.
Creó un club para atletas mujeres. Sentía que lo mejor que podía hacer era crear oportunidades para que las mujeres deportistas fueran aceptadas.
Algunas mujeres empezaron a participar de manera no oficial en los próximos años. Y en 1972, por primera vez se permitió que las mujeres participaran de manera oficial en la maratón.

Después de participar como atleta en la competición, logrando su record personal de 2 horas con 51 minutos, se dedicó a ser promotora de carreras, a ser escritora y comentarista deportiva en algunos eventos. También fue precursora para incluir la participación de las mujeres en la maratón en los Juegos Olímpicos de 1984.

Kathrine tuvo la suerte que sus padres siempre le dijeron que podía hacer lo que quisiera. Nunca se resignó a quedarse fuera solo por ser mujer. Y muchas mujeres aún no creen que el único límite que tienen es el cielo. Su propósito en la vida se convirtió en llevar su mensaje a otras mujeres para impactar sus vidas de manera positiva.

Ella demostró tenacidad, perseverancia y tener creencias firmes a lo largo de su vida. Logró ser un ejemplo para otras mujeres, y al ser una pionera en su campo le brindo la oportunidad a muchas otras.
Si sueñas con alcanzar algo, debes intentarlo. Si alguien te dice que no lo lograrás, debes seguir intentándolo. Si te caes en el camino, o encuentras obstáculos que no te permitan avanzar, debes seguir intentándolo.
“Nunca sabrás que tan cerca estabas de alcanzar la meta si te rindes”
Intentarlo es el primer paso hacia tu máximo potencial.
“Nunca sabrás de lo que eres capaz hasta que salgas de tu zona de comodidad”

"Todo lo que necesitas es el valor de creer en ti mismo, y colocar un pie en frente del otro" - Kathrine Switzer

http://www.kathrineswitzer.com/life.html

domingo, 12 de junio de 2011

Me llaman entrenador

El entrenador John Wooden representa lo que un entrenador debería ser.  Falleció a inicios del 2010 a la edad de 99 años.  En los años 60's y 70's su equipo de UCLA dominaba el terreno del basketball universitario.
El entrenador era una persona de voz agradable.  Era preciso en sus practicas y juegos.  Antes de convertirse en entrenador fue un excelente guardia en la Universidad de Purdue.  Es miembro del salón de la fama como jugador y como entrenador.  Cuando hablaba era como escuchar a un poeta o un profesor de inglés, ya que utilizaba poemas y frases para darse a entender.
En el libro "Me llaman entrenador - They call me coach", que es su autobiografía, se ilustran los sólidos principios por los cuales vivió.
Su filosofía se basaba en un credo de siete puntos que aprendió de su padre y su Pirámide de Éxito.
Los siete puntos del credo son:
  • Se honesto contigo mismo
  • Haz de cada día tu obra maestra
  • Ayuda a otros
  • Bebe profundamente de buenos libros, especialmente la Biblia
  • Haz de la amistad un fino arte
  • Construye un refugio para los días lluviosos
  • Ora por guía y da las gracias por las bendiciones de cada día
La pirámide del éxito es una lista de principios distribuidos jerárquicamente:


Su historia puede ayudar a cualquiera en cualquier campo a ser mejor y alcanzar el máximo potencial.  Su historia es sobre el éxito a través de sólidos principios.  Era un maestro en los detalles.  En el libro hay una historia que indica que tan importante era colocarse los calcetines de manera correcta, e incluso le enseño a sus jugadores como hacerlo.  Otro aspecto clave del entrenador es que no hablaba directamente de ganar.  En lugar de eso, le enseñaba a sus jugadores a dar lo mejor.  Si dan lo mejor, los resultados no importan tanto.
El entrenador Wooden formó a algunos grandes jugadores, entre los que se encuentran Kareem Abdul-Jabbar, Bill Walton, Gail Goodrich entre otros.  El trato a todos sus jugadores justamente, aunque justamente no era lo mismo que igualmente.  El tuvo que pasar un poco mas de tiempo con sus jugadores estrella, pero reconocía y aceptaba la importancia de cada jugador.  Muchos de sus antiguos jugadores han alcanzado el éxito en el basketball profesional, pero la mayoría logro triunfar en otras áreas incluyendo los negocios, la medicina, la enseñanza, y muchas otras.

"Para ganar es necesario esforzarse, y cuando haces tu mejor esfuerzo, el resultado pasa a segundo plano"